DISLEXIA

 

“Parece que a mi hij@ le cuesta leer fluido”, “A veces confunde la b y d”, “Cuando no conoce la palabra no es capaz de leerla”, “Se come letras o se equivoca y pone la que no es”, etc.

 

Son palabras que a menudo oigo a padres y a madres preocupados por la capacidad lectora y escritora de sus hij@s. Pues bien, no siempre, pero en ocasiones esto puede ser señal de dislexia.

 

La dislexia es un trastorno en la adquisición de la lectura que afecta a la recepción, expresión y/o comprensión de la información escrita y se manifiesta en dificultades persistentes para leer correctamente. Es una inhabilidad específica de aprendizaje de base neurobiológica. Se caracteriza por dificultades en el reconocimiento preciso y fluido de las palabras y por problemas de ortografía y descodificación.

Es un trastorno que con trabajo y paciencia puede mejorar enormemente, lo suficiente como para no entorpecer el avance académico.

 

Después de una evaluación exhaustiva para conocer el alcance del problema, se establecerán una serie de ejercicios y prácticas para rehabilitar las capacidades lecto-escritoras.

 

- Intervención neuropsicológica: ejercicios visuales, de audición, tacto y destreza manual, lateralidad, motrices, ejercitación del lenguaje y de la memoria a corto plazo.

- Entrenamiento en conciencia fonológica: segmentación léxica, aislar sílabas y fonemas, reconocimiento de sílabas, etc.

- Sobreaprendizaje de la lectura: presentación de las letras de manera visual, sílabas inversas, sílabas trabadas, etc.